Relación entre mis cuentos

Mundo Literario
Hola a tod@s,

esta va a ser la primera entrada con contenido en este blog, y creo que es una buena ocasión para contaros una historia por segunda vez, la historia de todo un mundo imaginario: Mi Mundo. Esta entrada fue publicada la primera vez el 27 de septiembre de 2012. Hoy vengo a actualizarla con lo que sé sobre mi mundo en estos casi siete años. A día de hoy, he escrito (o estoy escribiendo) hasta dieciocho cuentos, todos ambientados en él, además de un buen montón de relatos cortos, y todos, al estar ambientados en un mismo contexto espacio-temporal están relacionados en mayor o menor medida. Creo que puede llegar a ser confuso a menudo esta idea, o más bien el concepto de lo que significa, así que, sin más, vengo a explicarme. Como veréis, hay varios enlaces, sobre todo a mapas y a los cuentos, aunque los primeros no están listos, pues sigo trabajando en el Atlas Histórico de Mawol. A medida que avance con él iré actualizándolos aquí para futuras visitas. En todo caso, los enlaces de los mapas llevan a mi mundo literario, donde pueden visualizarse. Además, veréis que os presento líneas temporales, para ayudar a situar los principales hitos ocurridos, y poder situar los cuentos en el tiempo transcurrido. En este momento están muy desactualizadas, estoy trabajando en ello. Pronto os las presento y las actualizo aquí. Los títulos de los que vengo a hablaros son los siguientes. La idea es enmarcarlos todos dentro de la historia de Mi Mundo.


Los cuentos que he escrito, que he comenzado o concebido son los siguientes:

Elgo, aquel que no alcanzó su destino (concebido en torno al 200 – 2002, nunca fue redactado)
El Cuento del Dragón y la Sirena (2003)
La Canción de Clauda (2004)
La Leyenda de la Llorona (proyecto comenzado en 2004, en el cajón)
Alba, la Hija de los Mares (2005)
Un Atimo (2005)
Kelpie, la Dama del Amanecer (2006)
Scrópolo, el Necrófago (2007)
La Leyenda del Sin Fin (2007)
El Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago (2008)
Los Doce Navíos Elfos (2008)
La Sirada (2010)
Historia de una Estatua de Piedra (2011)
Crónicas de la Guerra de los Mil Años (proyecto comenzado en 2011)
La Puerta Número 11 (2012)
El Eviterno (proyecto comenzado en 2012, en el cajón)
La Rosa de los Vientos (2015)
El Triángulo Sagrado (proyecto comenzado en 2015)
El Tratado de Yandalath (en escritura desde 2018)



Ahí voy:

Al Principio de Todo este mundo imaginario era un mero planeta más de los que ahondan en el universo. Fue entonces cuando siete Dioses, los Siete Grandes Lüe, lo encontraron adecuado para quedarse. Allí permanecieron muchísimo tiempo, a lo que se llamó la Edad de los Dioses, que dio fin tras una cruenta guerra. Los Dioses, en su afán por poseerlo todo, lucharon entre sí por el mundo, pero sus combates fueron tan duros, que casi lo destruyen, dejándolo plano, con la forma de una moneda, cuando hasta ahora había sido esférico. Cuando el mundo amenazaba con destruirse, partiéndose por la mitad, los Dioses se reunieron y decretaron la paz. Así, determinaron exiliarse casi todos juntos a un lado, la Tierra de Orloog, y dejar el otro a los mortales, para que cuidaran de él. Fue entonces cuando dio fin la Edad de los Dioses, y comenzó la de los Elfos.


Aquí tenéis la Línea del Tiempo de la Edad de los Elfos, para conocer los principales hechos acontecidos
(no actualizada)



En ese momento Dianae, Diosa de la Vida y la Naturaleza, dotó de vida a los mortales, dejándolos vivir en un lado del mundo, al que llamaron Mawol (mapa). Por una parte dio vida a los elfos, que llegaron en Los Doce Navíos Elfos a la Tierra de Aradán (mapa). También nacieron los enanos entonces, en el subsuelo, a partir de las raíces del Gran Árbol-Dios en que estaba convertida Dianae. Los hombres nacieron también entonces, pero en una etapa de su evolución muy rudimentaria. Los elfos tardarían mucho tiempo en tomarlos en cuenta, pues al principio estaban más cercanos a sus parientes primates que a los hombres en que llegarían a convertirse. Habría de pasar mucho tiempo aún para que llegara su Edad. Dianae creó a otras criaturas mortales, como al resto de animales y vegetación, entre otros seres, pero no fue la única, pues a Orloog, Dios de la Guerra y la Justicia, también se le permitió traer mortales a Mawol.

Sin lugar a dudas, los elfos fueron quienes evolucionaron más pronto, llegando a colonizar todo Mawol desde la Tierra de Aradán. Convivieron en aquella isla diez de las doce casas en paz durante unos quince mil años, hasta que estallaron las Guerras de la Sangre. Aquella fue una cruenta guerra que acabaría con todo. La gran isla se partiría en un archipiélago de incontables islas, al que llamarían los Reinos Elfos de Eleanor (mapa), y muchas de las casas reales emigraron a diferentes lugares del mundo.

Pasaron muchos milenios, en que los elfos poblaron casi todas las regiones del mundo, y los hombres fueron evolucionando. El mestizaje, el azar o la intervención de algún dios hizo que, tras muchísimo tiempo, llegaran a alcanzar la capacidad de aprender, de hablar y comunicarse, de formar una cultura. Cuando los hombres comenzaron a expandirse por el Mundo, los elfos terminaron por darse cuenta de que aquellas criaturas eran inteligentes.

Entonces ocurrió algo que lo cambió todo.
Al Otro Lado, donde vivían los Dioses exiliados, Mëryl, el Dorado, un poderoso dragón de oro, se enfrentó a Ssuhl, el Dios Muerto. Éste golpeó al dragón con tanta fuerza, que desde el Otro Lado atravesó el Mundo, surgiendo por Mawol, donde habitaban los hombres. Lo llamaron el Gran Cataclismo. Todo un continente (mapa) surgió de las aguas, y en su centro quedó un grandioso volcán, por donde hubo atravesado el dragón el Mundo. Terribles terremotos se sucedieron, y la geografía de todo Mawol cambió (mapa). Los Reinos de Eleanor se desplazaron hacia el noreste, y una cadena volcánica surgió en la Tierra de Anne, casi partiendo lo que quedaba de planeta.

En ese momento los elfos dieron por terminada su Edad, dando paso a la de los Hombres.


Aquí tenéis la Línea del Tiempo de la Edad de los Hombres, para conocer los principales hechos acontecidos:


No es que el tiempo se ralentice durante la Edad de los Hombres, ocurre que los elfos, al ser inmortales, perciben el tiempo de otra manera. Así, durante esta época sucedieron muchas más cosas, pues lo hombres fueron dotados con una vida limitada.

Durante el Gran Cataclismo los Reinos de Eleanor se precipitaron contra la Tierra de Lusituria (mapa), quedando cerca de la Tierra de Diurna, donde habitaban los elfos de Yandalatah, eternos rivales de todos los elfos del archipiélago. Aquello conmocionó a los de Yandaltah, que se prepararon para el siguiente paso. Orah, una de las tres grandes potencias de su civilización, conquistó a Queralla, en un intento de dominar el territorio cercano al archipiélago. Y pacientes esperaron al momento adecuado. De aquella época data el Tratado de Yandalath, redactado en Scara, la Ciudad Sagrada.

Los enanos lograron encontrar la salida a la Superficie, a través de la cadena volcánica que se formó, a la que llamaron las Montañas del Anochecer (mapa). Esta alta cordillera separaba la Tierra de Anne de los Páramos de las Estrellas, un extenso desierto en que siempre es de noche. En la Tierra de Anne, que por aquel entonces estaba habitado por los elfos de la Alta Estirpe de Laentis-Anne, proliferaron varios de los linajes de los hombres. La mayoría de ellos, en un momento de expansión se vieron obligados a ocupar las tierras de los elfos, pero éstos los aceptaron con agrado. De por esta época, se datan los hechos acontecidos en tres de mis cuentos: Scrópolo, el Necrófago; La Leyenda de la Llorona, cuando fuera invocada Ulara, uno de los Demonios Resentidos; y en el Triángulo Sagrado, que cuenta la vida de Mnesarco de Samos, quien fue muy influyente en el Plemirión, y viajó a la Torre del Recuerdo.

Entonces fue cuando estalló la Guerra de los Mil Años (próximamente el mapa histórico), en que los vesorianos, los hombres que habitaban la noche del desierto, cruzaron las Montañas del Anochecer para conquistar la Tierra de Anne. Casi lo logran, un milenio duró la contienda, en que los enanos al principio se ocultaron, por temor, bajo la tierra, y los hombres y elfos de la Tierra de Anne se vieron bajo el yugo de las bestias. Fueron tiempos difíciles, pero al final lograron la paz entre ellos, y aliarse contra los vesorianos. Varios siglos les costó expulsarles definitivamente de la Tierra de Anne.
En aquellas tierras los hombres evolucionaron más pronto, junto con los de las Tierras de Catai, al este,  donde acontecieron la mayoría de hechos relacionados con las Guerras de la Luna, y con mis cuentos.

Las Guerras de la Luna fueron la segunda gran contienda que azotó la Tierra de Anne. Siete poderosos demonios, los Resentidos, trataron de acabar con todo, sin conseguirlo. Los Demonios Resentidos fueron traídos por Orfgod, el Dios Mentiroso, quien quería destruir a los mortales por haber heredado el mundo, y con él la Luna, de quien estaba enamorado. En La Canción de Clauda se narra cómo fue invocado Legumes; en El Tratado de Yandalath se narra cómo fue invocada Ivirida; en El Eviterno se cuenta cómo fue invocada Evilized; y en Historia de una Estatua de Piedra cómo fue invocado Gingoen, cuatro de los Demonios Resentidos. Los Resentidos tenían dos órdenes, destruir el mundo, y no mirar jamás a la Luna. Pero Golöel, uno de ellos, desobedeció, y una noche observó a la Luna en el cielo, quedando prendido de ella. Así, comprendió las razones de Orfgod para destruirlo todo, y decidió desertar, formando un tercer bando en la guerra.

Al final, él fue el último en caer, pero como su cuerpo era etéreo, lo hicieron preso en el interior de una Gran Roca, atado por medio de una runa mágica. En ese momento nació la Leyenda de Golöel, al ser forjadas las Trillizas, tres espadas que fueron regaladas a los tres grandes héroes vencedores. De ello se habla en Kelpie, la Dama del Amanecer. Las tres espadas fueron separadas, pues cada uno de ellos se llevó la suya a sus tierras, pero la leyenda decía que si eran fundidas juntas sobre la roca, tapando la runa que ataba al demonio, éste sería liberado. Así nació La Layenda de Golöel.

El camino de cada una de las Trillizas fue largo y tortuoso. Siglaia, la que fue entregada al Rey Tirian, Señor de los Elfos, se perdió en los Reinos de Eleanor, durante las Guerras de la Magia contemporáneas a la Primera de de las Guerras de la Luna. Pero la espada, por el azar o el destino, regresó a la Tierra de Anne, como se relató en La Leyenda del Sin Fin, y en El Cuento del Dragón y la Sirena.

Al final, las espadas serían reunidas, y Golöel sería liberado. Así, el Demonio Resentido ocupó el cuerpo de Elgo, aquel que no alcanzó su destino, de los ocho que lo rescataron, los Elegidos de Golöel, los llamaron. Algunos dijeron que Elgo estaba predestinado a volver a unirse con Golöel, pues ambos nacieron juntos, pero otros piensan que fue la participación de Alba, la Hija de los Mares, lo que hizo que el elfo se encontrara allí, liberándolo. De todo ello se hablará algún día en Elgo, aquél que no alcanzó su destino, donde se cuenta, además, cómo es invocado Golöel, el Demonio Resentido imaginado en el Amor de Orfgod.

Así comenzó la Segunda de las Guerras de la Luna, que terminaría poco después, viéndose Golöel obligado a nadar hasta el Beso de la Luna, donde la engañó con halagos, secuestrándola. Golöel huyó con la Luna hasta un lugar remoto, y allí permaneció un siglo. Todo ese tiempo la Luna no pudo surcar el cielo del mundo, y los mortales se vieron afligidos por ello.

Antes de que Golöel fuera encontrado en el Templo del Adiós, y liberada la Luna, ocurrieron los hechos narrados en La Sirada y en La Rosa de los Vientos. El primero transcurre en la Tierra de Anne, y cuenta el final de la historia de la Corona Radiante, que portara Belean cuando derrotara a Golöel durante la Guerra de la Roca; mientras que el segundo cuenta una doble historia que transcurre allí también, y a la vez muy lejos, en los Mares de Munesia, al este del mundo.

Por último, me falta nombraros El Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago, La Puerta Número 11 y Un Atimo. El primero se sitúa en 1516, según el calendario de los hombres, así que fue antes de que liberaran a Golöel. La Puerta Número 11 es un hipercuento que transcurre en la Ciudad del Reo, en algún momento del Siglo XVI o XVII. Con Un Atimo es complicado determinarlo, pues es un cuento atemporal, escrito en pedazos de sucesos a lo largo de toda la historia que os he contado, entrelazándose constantemente con mis otros cuentos, y que juntos narran las hazañas del Viejo de los Relojes de Arena, quien podía viajar en el tiempo.

Y lo cierto es que lo que ocurre después de lo que os he relatado, no me interesa demasiado. El final de la Edad de los Hombres se data al terminar el S. XVII, cuando da comienzo la Edad de la Incertidumbre…

2 respuestas a «Relación entre mis cuentos»

  1. ¡Hola!:

    Me maravilla la capacidad que tenéis algunos de crear no sólo personajes, sino mundos tan detallados. No soy quién para decírtelo, pero si no lo has hecho ya, deberías registrar todos los relatos y los mapas. No soy editora, pero como lectora y eterna aprendiz de escritor, le veo muchísimo potencial a todo, convendría que preservases todo en lugar seguro. Estoy convencida que más pronto que tarde alguna editorial se interesará por publicarte. ¡Enhorabuena!

  2. Hola Rebeca, muchas gracias por tu comentario! Sobre todo al ser el primero que recibo en este blog, recién integrado en la web.
    Y muchas gracias por tus palabras!
    Totalmente de acuerdo, desde hace años voy protegiendo todo en Safe Creative, a estas alturas hay un gran volumen de trabajo!

    Un abrazo y gracias por la vsita.
    Chris.

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