Trabajo actual

Actualmente me encuentro trabajando en El Libro de las Bestias, continuación a El Tratado de Yandalath. En él no solo se narra cómo Liepa se convierte en la Dama Negra, además de cómo logra hacerse con el Libro de las Bestias, que contiene a Ivirida, el Demonio Resentido. Aún el cuento está en pedazos, en notas en mis cuadernos o en la nube, pero ya comienzo a estructurarlo, a unir las piezas del puzle. Liepa se ha cambiado el nombre por el de Zimma, y estará decidida por arrebatarle el libro a Kissara, que se oculta en la Torre Viviente. Así, urdirá un perverso plan para el que necesitará usar la Antiesencia, y que le saldrá completamente al revés. Viajará hasta Murrow, en las Islas Oscuras, para quitarle a Icalma también la copia del Lunariu, pero ésta se lo habrá vendido a un coleccionista en Duluth, la Ciudad Vórtice. Deberá ir a hablar con Eno, Señor del Viento, quien le enseñará cómo llamar a las Criaturas del Viento. Será secuestrada por Gunth, Señora de los Narigones, un clan orco con el que acabará aliándose. Se enamorará, llorará, acabará transformándose en la Dama Negra, su inevitable destino. Acabo de terminar de escribir El Tratado de Yandalath, que se encuentra en su fase de revisión. Este cuento es la precuela a El Libro de las Bestias, ambos transcurren mucho tiempo antes que el resto de mis cuentos. Datan del comienzo de la Edad de los Hombres, cuando la larga Edad de los Elfos ya ha dado a su fin. En El Tratado de Yandalath se narra la historia de los elfos de Yandalath, una de las Doce Altas Estirpes de los Elfos. Los principales pueblos en que se ha dividido la estirpe, tras más de cien mil años de historia,  ocupan la Tierra de Elhada y la Tierra de Diurna (como una quinta parte del mundo). Nueve elfas, en representación de ellos, se reúnen en Scara, la Ciudad Sagrada, en un concilio para redactar un tratado de historia de su civilización, de todo el pueblo de Yandalath. Esos días ocurrirán muchas cosas: una morirá asesinada, otra tratará de conquistar la ciudad, mientras otras tratan de invocar a Ivirida, el Demonio Resentido imaginado en la Envidia de Orfgod.  Es un cuento importante para mí y para mi mundo, pues es uno de Los Resentidos, y, además, porque en él aparece la Dama Negra.

Ella es un personaje que me fascina, tal vez mi personaje favorito. Ha aparecido como un personaje secundario en muchos de mis cuentos, pero en realidad sabía muy poco de ella. Gracias a estos dos cuentos he podido saber mucho más, aquí da comienzo su historia, y se explica por qué dedicará su vida a evitar que los Demonios Resentidos sean invocados.

Puedes saber más sobre el Tratado de Yandalath aquí, y seguir su evolución en mi blog.

Estoy trabajando también en la edición en ebook y papel de varios de mis cuentos. Por una parte, La Rosa de los Vientos ha sido enviada para su publicación, espero pronto daros buenas noticias al respecto. Además, me gustaría preparar una antología que se denominará Cuentos en Mawol (Volumen I), que incluirá Scrópolo, el Necrófago; La Leyenda del Sin Fin; El Cuento del Dragón y la Sirena; y El Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago.

No dejes de echarle un vistazo a los cuentos en que ando trabajando!
Espero que te gusten!

 

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